Lodestar

Lodestar es una palabra prestada del vocabulario náutico, significa Estrella Polar o del Norte, que marca el norte para orientarse. La luz discreta de las estrellas en el cielo, en navegación, son precisas herramientas para navegar y ayudan a definir la posición y orientación: una referencia íntima a la vida nómada del artista, pero también una fuerte metáfora de sus sutiles y casi invisibles esculturas e instalaciones.


La práctica artística de Jong Oh es particular ya que no usa un estudio sino que crea esculturas mínimas in situ que responden a una situación espacial dada. Respondiendo a la configuración matizada de cada sitio, el artista construye estructuras espaciales al suspender e interconectar una selección limitada de materiales: cuerdas, cadenas, hilo de pescar, metacrilato, varillas de madera y metal e hilos pintados. Los elementos de sus obras parecen flotar, y dependiendo de la relación espacial del espectador con esta, los elementos aparecen como conectados y cruzados, o bien como absolutamente independientes, lo que sugiere dimensiones adicionales un espacio tridimensional simple.


En ocasiones, los hilos que suspenden estos elementos son prácticamente invisibles y a veces el artista pinta el hilo ligeramente, reforzando la presencia visual del elemento. Jong también usa lailuminación para crear sus composiciones, donde sombras reales o líneas pintadas por el artista en grafito extienden sus estructuras etéreas y favorecen elefecto de la ilusión óptica en un diálogo de líneas y planos. Su práctica desafía la suposición tradicional en la escultura de masas densas y objetos pesados, actuando como dibujos simples pero complejos que señalan las particularidades del espacio en el que habitan.


En estos límites paradójicos, constituidos por la tridimensionalidad y la bidimensionalidad, la consumación y la destrucción, la experiencia del espectador se convierte en una meditación sobre el capricho de la percepción humana. El trabajo de Jong es interactivo en el sentido de que la percepción y aprehensión de cada pieza por parte del espectador se logra únicamente a través de una exploración profunda de la misma y del espacio negativo resultante de la intervención del artista. Oh apela al espectador a cuestionar su propia percepción y la forma en que tiene que relacionarse con el espacio que lo rodea, ofreciendo un espacio para la meditación y la contemplación ante el ajetreo y el bullicio de la vida cotidiana contemporánea: un sutil y refinado haiku visual sobre la universalidad y el sonido del espacio.

.. 2018