Sunstone

Jong Oh
12 Sep - 21 Dic 2019
Sallaberry, 52

Sabrina Amrani se complace en presentar Sunstone, la segunda exposición individual de Jong Oh en la galería, formando parte de Apertura Madrid Gallery Weekend.
 

Sunstone es un tipo de mineral que se usa para situar el sol cuando el cielo está nublado, con solo sujetarlo y fijándose por donde emite, refleja o transmite luz. Los vikingos lo usaron por primera vez como ayuda para la navegación en mar abierto y muchos otros marineros después imitándoles. La palabra es una referencia íntima a la vida nómada del artista, pero también es una fuerte metáfora de cómo la luz afecta, y es parte de sus sutiles y casi invisibles esculturas e instalaciones.

 

La práctica artística de Jong Oh es particular ya que no usa un estudio, sino que crea esculturas mínimas in situ que responden a una situación espacial dada. Respondiendo a la configuración matizada de cada sitio, el artista construye estructuras espaciales al suspender e interconectar una selección limitada de materiales: cuerdas, cadenas, hilo de pescar, metacrilato, varillas de madera y metal e hilos pintados. Los elementos de sus obras parecen flotar, y dependiendo de la relación espacial del espectador con esta, los elementos aparecen como conectados y cruzados, o bien como absolutamente independientes, lo que sugiere dimensiones adicionales un espacio tridimensional simple. En ocasiones, los hilos que suspenden estos elementos son prácticamente invisibles y a veces el artista pinta el hilo ligeramente, reforzando la presencia visual del elemento. Jong también usa la iluminación para crear sus composiciones, donde sombras reales o líneas pintadas por el artista en grafito extienden sus estructuras etéreas y favorecen el efecto de la ilusión óptica en un diálogo de líneas y planos.

 

Su práctica desafía la suposición tradicional en la escultura de masas densas y objetos pesados, actuando como dibujos simples pero complejos que señalan las particularidades del espacio en el que habitan.

 

La exposición comienza con Room Drawing, una instalación específica que se extiende en todo el espacio de la entrada de la galería en respuesta a elementos arquitectónicos. En este sentido, la arquitectura es una fuente de inspiración, pero también termina siendo una parte de la obra de arte en sí.

 

En Sunstone, Jong presenta una nueva obra de la serie Wall Drawings, una serie de obras instaladas directamente sobre la pared. Como la sombra es una parte fundamental de la pieza, es extremadamente sensible a la luz del espacio. Las cuerdas y varillas de metal crean sombras, y estas sombras son, a su vez, fuente de inspiración para la colocación de la siguiente varilla. El proceso del artista al crear estos dibujos es un eco entre los materiales y sus sombras.

 

La exposición continúa con una nueva pieza Compo-site, que combina la idea de composición y de lugar: cruzando la frontera entre escultura e instalación; y con dos obras de su serie Cuboid, donde el artista desafía los limites y trabaja con las restricciones.

 

El artista presenta por primera vez en Europa una obra de su serie Parallel Drawings, y ocho acuarelas tituladas Light of Segovia, realizadas durante su reciente residencia en El Núcleo, en Segovia.

 

Finalizando la exposición, Oh presenta Folding Drawings. Estas piezas fueron concebidas después de participar en un proyecto de libro. Jong considera el libro como un espacio en movimiento, y esto le dio la idea de crear estas piezas con una dimensión adicional al dibujo, transformando el espacio y abriendo diálogos entre las superficies en ángulo y las sombras.

 

En estos límites paradójicos, constituidos por la tridimensionalidad y la bidimensionalidad, la consumación y la destrucción, la experiencia del espectador se convierte en una meditación sobre el capricho de la percepción humana. El trabajo de Jong es interactivo en el sentido de que la percepción y aprehensión de cada pieza por parte del espectador se logra únicamente a través de una exploración profunda de la misma y del espacio negativo resultante de la intervención del artista.
 

Oh apela al espectador a cuestionar su propia percepción y la forma en que tiene que relacionarse con el espacio que lo rodea, ofreciendo un espacio para la meditación y la contemplación ante el ajetreo y el bullicio de la vida cotidiana contemporánea: un sutil y refinado haiku visual sobre la universalidad y el sonido del espacio.